miércoles, 30 de diciembre de 2015

NARA, HIROSHIMA Y MIYAJIMA

A las 04:30 ya estamos en pie. A las 05:30 cogemos el metro en Gion-Shijo hasta parada de Tofuku-ji (consultar horarios y ternes en Hyperdia) donde cambiamos a las 06:15 a la Línea JR Nara para ir a visitar precisamente Nara, donde llegamos en aproximadamente 50 minutos.

Nada más salir de la estación JR de Nara nos encontramos con la terminal de autobuses, donde cogemos un City Loop (el 1 o el 2) que hace el recorrido circular y te deja en el templo Todai-ji. Podríamos ir andando, porque está relativamente cerca, pero a las 10:00 queremos estar de vuelta porque tenemos que coger otro tren rumbo a Hiroshima, con lo cual no tenemos tiempo que perder. 

1.- Todai-ji y Daibutsu: es nuestra primera parada en Nara. Abre a las 08:00. Es un templo budista y alberga en su interior el Daibutsu, el gran Buda. Sin duda es la gran atracción de Nara. Antes de acceder al templo destaca la Nandai-mon, una enorme puerta flanqueada por dos guardianes Niō. Cuenta la guía que estas imágenes de madera talladas en el s.III por el escultor Unkei figuran entre las mejores de todo Japón y del mundo entero.




Casi todo el Todai-ji puede visitarse sin pagar, salvo el Daibutsu-den, el pabellón del Gran Buda. Entrar cuesta 500 yenes por persona. 

El Daibutsu-den del Todai-ji es el edificio de madera más grande del mundo. Fue construido en 1709 y hoy tiene solo dos tercios del tamaño del original. El gran Buda del interior, de bronce, fue creado en el 746. En concreto, está hecho de 437 toneladas de bronce y 130 kg. de oro. A él se le atribuye la creación de todos los mundos y de sus respectivos budas. 






Si se observa un cambio de color entre la cabeza y el cuerpo es porque la perdió un par de veces por culpa de terremotos e incendios. También se observa en la aureola que rodea la cabeza hasta 16 budas más pequeños, que representan sus distintas manifestaciones. 










2.- Parque de Nara: Andando desde el templo nos damos un paseo por el parque, donde podemos ver de cerca los característicos ciervos de esta zona. 







3.- Templo de Kofuku-ji: es un templo budista al que llegamos caminando por el parque. Tiene alguno de sus subtemplos en reconstrucción, por lo que nos quedamos con las ganas de verlo. 





Una curiosidad... Nos sorprende ver cómo, para reconstruir un templo, los japoneses levantan como una especie de estructura a lo bestia en cuyo interior guardan el templo que tendrán que reconstruir y así llevan a cabo los trabajos. Desde fuera parece una especie de fábrica, que choca totalmente al verla junto a los templos tan antiguos. 



El templo budista de Kofuku-ji se trasladó en 710 desde Kyoto al lugar que ocupa hoy como santuario principal de la familia Fujiwara. En su origen estaba conformado por más de 150 edificios, pero los incendios solo han dejado en pie poco más de 10, entre ellos dos pagodas. 

Desde el Kofuku-ji nos vamos dando un paseo hasta la estación JR, ya que al final nos damos cuenta de que nos ha sobrado tiempo. Incluso paramos a hacer una minicompra para desayunar algo en el supermercado que hay al lado de la estación.

En Nara cogemos un JR a Osaka y de allí otro a Shinosaka, desde donde sale nuestro tren bala a Hiroshima. Todo ello en unos 158 minutos de trayecto. 

3.- Hiroshima: estar en esta ciudad nos impacta desde el primer momento. No podemos evitar pensar en la barbaridad que aquí ocurrió, en una ciudad que se levantó y reconstruyó por completo desde las cenizas de la bomba atómica. 

Una buena forma de visitar los principales puntos de interés de Hiroshima si no se dispone de mucho tiempo es con el autobús City Loop (naranja o verde, según la zona que se quiera visitar). Se coge nada más salir de la estación de tren y lo mejor: es gratuito si se dispone del JR Pass.

El recorrido que nosotros hacemos es el siguiente: 

3.1.-Museo conmemorativo de la paz: A las 08:15 del 6 de agosto de 1945 la ciudad de Hiroshima fue víctima del primer bombardeo atómico del mundo. Casi toda la ciudad quedó arrasada y se perdieron miles de vidas. Muchas de las personas que lograron sobrevivir sufrieron daños físicos y psicológicos irreparables. Este museo reúne las pertenencias dejadas por las víctimas: fotos y otros materiales que transmiten el horror de este suceso. La entrada al museo tiene un precio simbólico (50 yenes por persona) y merece la pena coger una audio-guía para conocer un poco más de este suceso. 






3.2.- Parque conmemorativo de la paz: tiene un cenotafio con el nombre de todas las víctimas conocidas de la bomba. Éste rodea la llama de la paz, que sólo se apagará cuando se haya destruido su última arma nuclear de la tierra. También está el Montículo de la bomba atómica, bajo el cual reposan las cenizas de miles de víctimas desconocidas de la bomba. 






Las grullas en Hiroshima... tienen su propia historia: en el parque hay un monumento inspirado en Sadako Sasaki. Cuando tenía casi dos años fue víctima de la bomba atómica, pero no fue hasta 11 años después (cuando ya tenía 12) que los médicos le diagnosticaron leucemia como consecuencia del ataque. Ingresada en el hospital ya enferma decidió hacer 1.000 grullas de papel. En Japón la grulla es símbolo de longevidad y felicidad y ella creía que se recuperaría si lograba su objetivo. Sin embargo murió antes de conseguirlo, en octubre de 1955, con casi 13 años. Había hecho 644 grullas. Sus compañeros de clase terminaron las que quedaban. Algunas de las que ella hizo están en el Museo y las de sus compañeros están en el monumento que hay en su memoria en el parque. Esta historia inspiró la afición nacional por las grullas de papel que hay en el país.



3.3.- Cúpula de la bomba atómica: este edificio, de 1915 y de un arquitecto checo, albergó el Pabellón de Fomento de la Industria, hasta que la bomba explotó casi sobre él. Murieron todos los que estaban en su interior, sin embargo el edificio fue uno de los pocos que quedaron de pie -bastante dañado- en las cercanías del epicentro. Es Patrimonio Mundial por la Unesco desde el año 1996.







Cuando terminamos de ver todo esto volvemos a coger el City Loop y regresamos a la estación de tren de JR. Allí cogeremos un tren local que en unos 30 minutos nos llevará a Miyajima-guchi, donde tomaremos un ferry (nada más salir de la estación) a la isla de Miyajima, para conocer una de las toriis más famosas del mundo. 

4.- Miyajima: Patrimonio Mundial por la Unesco, es uno de los destinos turísticos más visitados de todo Japón. El ferry desde la estación de Miyajima-guchi te acerca a la isla en aproximadamente 20 minutos. También entra con el JR Pass. El principal reclamo del lugar es la torii naranja-rojiza del templo Itsukushima-jinja, que con la marea alta parece que está flotando. Por Miyajima, como en Nara, también hay ciervos vagando por las calles. 

Al salir de la terminal del ferry hay que girar a la derecha y continuar 10 minutos andando hasta llegar al santuario. 








Además de la torii, otro punto de interés de la zona es el santuario sintoísta de Itsukushima-jinja, de finales del s.VI, aunque su forma actual data de 1168. Tiene una estructura semejante a un embarcadero y su entrada cuesta 300 yenes por persona. 





También está el pabellón Senso-Kaku. cuya entrada cuesta 100 yenes por persona. La sala y el techo están decorados con pinturas y mira hacia una pagoda de 5 plantas que se levantó en 1407.





Sobre las 17:00 regresamos a coger el ferry, tras dar una vuelta por las tiendas que hay en la calle principal de Miyajima, muy curiosa. Y hacemos el trayecto en sentido inversa. 






A las 21:30 llegamos, al fin, a la estación de Gion-shijo y hoy, por ser el último día en Kyoto, cenamos en un restaurante cercano al apartamento donde solo nos ofrecen una empanadilla rellena de carne, jengibre, cebolla... que está buenísima. Sobre las 23:00 llegamos al apartamento. Recogemos un poco y dejamos la maleta lista para mañana. Termina aquí la primera parte de nuestro viaje; ¡¡nos vamos a Tokio!!

  • ATENCIÓN: En el metro de Kyoto (y en el de Tokio) hay varios precios de billete sencillo, por lo que tienes que poner siempre desde dónde a dónde vas por que se paga por el trayecto que haces.

GASTOS DEL DÍA

- Metro Gion-Shijo a Tofuku-ji: 110 yenes por tres = 330 yenes
- Café máquina: 130 yenes
- Bus local Nara: 210 yenes por tres = 630 yenes
- Daibutsu Nara: 500 yenes por tres = 1.500 yenes
- Supermercado Nara: 1.614 yenes
- Museo Hiroshima: 50 yenes por tres = 150 yenes
- Audio-guia Museo Hiroshima: 300 yenes
- Imanes: 500 yenes
- Comida callejera Miyajima: 540 yenes
- Panes desayuno: 783 yenes
- Cena Kyoto: 2.590 yenes
- Metro a Gion-Shijo: 330 yenes
- Supermercado Lawson: 516 yenes

martes, 29 de diciembre de 2015

KYOTO Y SUS TEMPLOS II

07:00 Suena el despertador. Desayunamos, planificamos el día y a las 08:30 ya estamos en marcha.

La primera parada del día, muy cerca de nuestro apartamento, es Ishibey-Koji, una calle peatonal totalmente impresionante. Dicen que es la calle más bonita de todo Kyoto. Está situada a los pies del templo Ryozen-Kannon, al lado del templo Kodai-ji.




Al final de esta calle subimos unas escaleras y ya estamos a la entrada del Ryozen-Kannon, un templo que rinde tributo a los soldados desconocidos de la Segunda Guerra Mundial. Merece la pena acercarse para ver el gran Buda de 24 metros en el centro del templo y las distintas imágenes de Buda que hay en su interior. 





Pero lo característico del templo, además del gran Buda, es que aquí es donde se halla la huella de Buda más grande del mundo. Entrar en el Ryozen cuesta 300 yenes por persona, y junto a la entrada te dan incienso.



Al salir del templo visitamos el vecino Kodai-ji, un templo que destaca sobre todo por la iluminación nocturna de sus jardines, a pesar de que nosotros no llegamos a verla, merece la pena acercarse para ver el templo desde fuera, más si ya se ha visitado el Ryozen-Kannon. Nosotros en este decidimos no entrar, pero para quien le interesa este templo fue fundado en 1605 por Kita-no-Mandoko, en memoria de su difunto marido Toyotomi Hideyoshi. La entrada cuesta 600 yenes por persona. 




Justo en la entrada hay un par de esculturas muy pequeñas de una pareja. Se llaman Hydeyoshi y Nene y acariciarlas con la mano derecha o con ambas manos a la vez dicen que trae suerte :)



A la salida del templo en dirección al Parque Maruyama hay otra miniescultura de un monje budista llamado Hotei. Se dice que es una encarnación de Mirokubosatsu, el dios del amor y la amabilidad y se cree que acariciándolo te traerá prosperidad.



La siguente parada de nuestro recorrido es el parque Maruyama, ideal para pasear si se dispone de tiempo y con un estanque chulísimo. A finales de marzo y en abril, en la floración de los cerezos, se llena de gente.





Dejamos atrás el parque y nos dirigimos al templo de Chion-in, un enorme templo budista de la Tierra Pura, uno de los grandes centros del budismo japonés.. Es gratuito.

Fue fundado en 1234 en el lugar donde Honen, impartió doctrina. Honen era uno de los más conocidos difusores del budismo japonés. Murió después de un largo ayuno, según cuenta la Lonely Planet. Hoy es la sede de la doctrina Jodo o de la Tierra Pura, la más extendida en Japón. Es el templo de Kyoto que recibe más peregrinos.



Del Chion-in pasamos al Shoren-in, un pequeño templo de la escuela Tendai, que cuenta con un jardín y un pequeño bosque de bambúes. Entrar aquí cuesta 500 yenes por persona. El edificio actual es de 1895, pero en su interior hay pinturas del s. XVI y s. XVII. Es también un templo budista.


Tras el Shoren-in visitamos el Nanzen-ji, uno de los templo más bonitos de Kyoto, con numerosos subtemplos. En su día fue la casa de retiro del emperado Kameyama, pero cuando murió en 1291 se empezó a usar como templo Zen. Hoy es la sede de la escuela Zen Rinzai. En su entrada hay una impresionante puerta y los edificios actuales son dells. XVII. ¡Es una visita indispensable!




Desde el Nanzen-ji ponemos rumbo al Ginkaku-ji por el llamado Sendero de la filosofia o Tetsugaku-No-Michi. Se trata de un camino peatonal que va en paralelo a un canal, y está bordeado de cerezos, entre otros árboles. El filósofo Kitaro Nishida, del s.XX, caminaba siempre por este sendero, por eso se llama De la filosofia. En unos 30 minutos se recorre, y al final del mismo llegas al templo Ginkaku-ji, pasando antes por el Honen-in.



Nuestra siguiente visita es el templo Ginkaku-ji, si bien es conocido por sus jardines. También se le llama Pabellón de Plata, aunque jamás de recubrió de ese metal. En 1482 el sogún Ashikaga Yushimasa, cuenta la Lonely Planet, construyó aquí una casa de campo para retirarse del caos de la guerra civil. Este es uno de los lugares más visitados de la ciudad, y casi siempre hay mucha gente. Resulta curioso ver las obras de arte que se realizan con las piedrecitas del jardín. Entrar aquí cuesta 500 yenes por persona.






Tras la visita al Ginkaku, decidimos ir a visitar los jardines del Palacio Imperial y el templo Kinkaku-ji o Pabellón Dorado. Todo lo que hemos visto hasta ahora está más o menos cerca lo uno de lo otro, pero nuestras dos próximas visitas sí quedan más alejadas. Tras decidir un rato si cogemos un taxi o no para ir hasta allí, decidimos hacerlo andando. Sabemos que tenemos un buen tramo, pero nos gusta ir paseando a los sitios. 

Antes hacemos una parada para comer en uno de los lugares que hay frente a la Universidad de Kyoto, un local que nos resulta muy curioso porque para pedir la comida tienes que seleccionar lo que quieres de una máquina que hay justo a la entrada. Después entregas el tiquet a la camarera y te sirve. Aunque es un sistema típico de lugares como universidades, nosotros necesitamos algo de "ayuda" para entendernos con la máquina, porque no todo tiene dibujitos y muchas cosas no sabemos lo que son :)



Comemos arroz frito, sopa miso y las típicas empanadillas rellenas (Gyoza), que nos sienta de fábula para el enoooorme frío que hace en esta ciudad. 

Una vez terminamos, nos ponemos a andar en dirección al Palacio Imperial, que al final vemos solo por fuera y de ahí seguimos caminando hacia el templo Kinkaku-ji o Pabellón Dorado. ¡¡Estamos caminando una barbaridad!!

El Kinkaku-ji o Pabellón Dorado es un templo totalmente impresionante. Destaca el de la sala principal, chapado en oro. Recomendamos visitarlo al atardecer de un día soleado, cuando el sol lo ilumina aún más si cabe. Es espectacular y su reflejo en el lago es algo increíble de ver. 







La entrada a este templo cuesta 400 yenes por persona, pero es uno de los monumentos más célebres de todo el país. Este templo budista se construyó en 1397.

Subir al Kinkaku-ji andando es todo un reto, aunque nosotros lo hemos hecho porque hemos ido caminando a todos lados. No obstante, a la vuelta buscamos un metro para hacer trasbordo y acercarnos al apartamento. Ya son las 17:00 y empieza a anochecer y hace un frío brutal. Hoy, como ayer, al regresar a casa paramos en un supermercado cercano, donde compramos algo de cena (fideos, bandejas de sushi...) y algo para desayunar mañana y ya nos vamos al apartamento a descansar. Mañana tenemos que levantarnos muy pronto, que nos vamos de excursión a Nara y a Hiroshima.

GASTOS DEL DÍA

- Entrada Ryozen-Kannon: 300 yenes por persona= 900 yenes
- Bebidas máquina: 390 yenes
- Entrada Ginkaku-ji: 500 yenes por persona: 1500 yenes
- Comida callejera: 1.050 yenes (patata enrollada, bola rellena de carne y calamar rebozado y relleno de queso)
- Comida restaurante frente a la uni: 2.290 yenes
- Entrada Kinkaku-ji: 400 yenes por persona= 1.200 yenes
- Compra supermercado: 3.463 yenes
- Cocacolas: 260 yenes
- Metro y tranvía: 1.170 yenes los tres