domingo, 30 de agosto de 2015

KUÉLAP

A las 08:20 nos recoge el guía en el hostal y ponemos rumbo en un minibus a Kuélap, a unas 3 hora de Chachapoyas. 

KUÉLAP: Es una fortaleza en ruinas. Está en las montañas del suroeste de Chachapoyas y es el yacimiento arqueológico mejor preservado y más accesible de todos los del distrito. Muchos creen que sería capaz de rivalizar con Machu Picchu si se lo propusiera, aunque todavía está demasiado virgen de turismo. Es una ciudadela monumental fortificada en piedra, con unas impresionantes vistas. Recibe muy pocos visitantes, aunque ofrece la posibilidad de conocer una de las ruinas precolombinas más impresionantes de todo América del Sur. Fue construida entre los años 500 y 1493 y redescubierta incluso antes que Machu Picchu, en 1843.

Las vistas desde Kuélap

Lo que nos cuenta el guía... Los incas llegan a esta zona en busca de mano de obra y tierras. El emperador inca era el mayor terrateniente. Tenían esclavos y hombres semilibres, si bien les proporcionaban todas sus necesidades. Según el guía, el primero que vemos que habla mal de los incas, eran un régimen escalvista-paternalista.

















1.- Los chachapoyas no sacrificaban humanos, solo llamas.
2.- Chachapoyas -Sacha Puyo- "hombres procedentes de las neblinas".
3.- Hay tres mundos en el universo inca  (Mundo celeste -cóndor; Mundo terrestre -puma; Mundo subterráneo -serpiente).
4.-Kuélap está a 3.100 metros.
5.- Los chachapoyas vivían en Kuélap porque se lo mandaban los incas.

Para acceder a Kuélap hay una caminata de ascenso, de unos 25 minutos, pero de fácil acceso. Una vez realizado el tour, de bajada, paras para almorzar en un restaurante, donde comemos sopa y trucha a la plancha con patatas. Sobre las 18:00 estamos de vuelta a Chachapoyas, nos duchamos y damos una vuelta para ver la Plaza de Armas de noche, muy chula, y vamos a cenar a un sitio llamado el Batán del Tayta, donde comemos:  

- Carumba
- Tayta Campesino
- Chaufa de verduras

Sobre las 22:30 volvemos al hotel para descansar. 

GASTOS DÍA 16

- Visita Kuélap y Gocta (80 soles por persona y 20 soles por persona respectivamente): 200 PEN los dos. Entra guía, más entrada, más almuerzo Kuélap.
- Hotel Chachapoyas: 128 PEN (dos noches)
- Cena Batán: 20 PEN (el resto se paga del bote, 118 PEN en total).

viernes, 28 de agosto de 2015

TARAPOTO, MOYOBAMBA Y CHACHAPOYAS

¡Nos vamos a la selva! Volamos de Lima a Tarapoto para iniciar nuestra última semana en Perú, junto a Edu y Bea.

Nos levantamos a las 06:00 y nos recoge Rita en casa para llevarnos al aeropuerto en taxi. El caos del tráfico en Lima es algo increíble y más a las 07:30 cuando salimos, que es hora punta. En aproximadamente una hora, hora y veinte llegamos al aeropuerto.

A las 09:55 sale nuestro vuelo a Tarapoto, donde llegamos pasadas las 11:00. Allí hemos alquilado un coche, solo para este fin de semana, para visitar Kuélap y la cascada de Gocta. A las 12:15, ya arreglados los papeles del coche y solucionado un problema que hemos tenido con el seguro, ponemos rumbo a Chachapoyas, nuestra base para visitar las ruinas de Kuélap y la cascada de Gocta. 

Sobre las 15:00 paramos a comer en Moyobamba, en un sitio que se llama La Olla de Barro, donde comemos:

- Juane Regional
- Paiche
- Majaz


Juane Regional



Una comida deliciosa junto con un zumo de Maracuyá, todo comida típica de la selva. A las 16:30 salimos del restaurante y es entonces cuando empieza a llover. La verdad es que el camino desde aquí a Chachapoyas se nos complica bastante. Aunque por lo general la carretera no está mal del todo (e incluso hay peaje) hay sitios en los que ha habido hundimientos y tienes que ir con mucho cuidado y mil ojos. 

Además hay muchas curvas y durante un buen tramo de tiempo no nos queda más remedio que ir a 15/20 kilómetros por hora porque la intensa lluvia y niebla que hay nos impide ir más rápido. Con todo, es una carretera en la que hay que circular todo el rato a 35 kilómetros por norma. 

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la gente de la selva está acostumbrada a hacer vida alrededor de la carretera. Es ahí donde tienen sus casas, tiendas y restaurantes por lo que tienes que ir con cuidado con la gente que circula por los alrededores de la carretera, con los perros que se cruzan y con la infinidad de tuc-tucs que circulan por la zona. 

Al final, el viaje se nos hace interminable, parece que no avanzamos nunca pero finalmente llegamos a las 23:00 a Chachapoyas, un pueblo que nos sorprende para bien desde el minuto 1. Soltamos las cosas en el hotel Chachapoyas Backpackers (128 PEN dos noches. Con Wifi, pero sin desayuno. La habitación está muy bien, pero no tiene agua caliente. El dueño es muy amable, siempre dispuesto a explicarte todo y a hablar con todos los turistas).

El coche lo aparcamos en un garaje público hasta el domingo y salimos a cenar una hamburguesa a uno de los pocos locales que deben quedar abiertos a esta hora.

CHACHAPOYAS: Es la capital del Departamento de Amazonas, ciudad colonial que significa "gentes de las nubes". Son muchos los puntos de interés de los alrededores, Revasti, los sarcófagos de  Karajía... pero nosotros solo visitaremos, por una cuestión de tiempo, Kuélap y Gocta.

Hoy hemos hecho 360 km en algo más de 9 horas ¡todo un récord!

GASTOS DÍA 15

- Desayuno aeropuerto: 34 PEN
- Bote: 200 PEN
- Peaje: 5,75 PEN
- Aparcamiento aeropuerto: 5 PEN

jueves, 27 de agosto de 2015

LIMA

Nos levantamos a las 05:15 para coger un taxi e ir al aeropuerto de Cuzco. A las 09:00 sale nuestro avión a Lima, que debido al tráfico aéreo de la ciudad despega con media hora de retraso. A las 10:30 llegamos a la capital, donde nos está esperando Álex en el aeropuerto. Es la pareja de Rita, la taxista de confianza en la ciudad de Edu y Bea. 

Del aeropuerto nos lleva a casa de Edu, donde desayunamos y dejamos las cosas. Como Edu se tiene que ir a trabajar, nosotros cogemos un taxi y vamos al centro de Lima. Tenemos poco tiempo, así que decidimos hacer el circuito a pie que nos recomienda la guía. Llegamos al centro pasadas las 12:30 y hemos quedado con Álex que nos recogerá a las 17:00 para llevarnos de vuelta a Miraflores. En Lima vemos lo siguiente:

1.- Mercado Central
2.- Barrio chino
3.- Plaza Bolívar y Congreso 




4.- Hacemos un alto para comer un combi de ceviche y chicharrón que está tremendo en una cevichería local que hay en Jirón Junín (El 2x1).



5.- Monasterio de San Francisco (catacumbas)




6.- Parque de la Muralla, situado junto a los restos de la muralla de la ciudad. 
7.- Palacio del Gobierno: barroco, actual sede presidencial, donde a las 12:00 tiene lugar el cambio de guardia mientras una banda interpreta "El cóndor pasa".




8.- Palacio Arzobispal; posee algunos de los balcones moriscos mejor conservados de la ciudad.




9.- Catedral de Lima: restaurada. Alberga los mal ubicados antaño restos mortales del conquistador Francisco Pizarro en una urna de plomo.




10.- Plaza de Armas: en tiempos de los virreyes se usó como mercado e incluso patíbulo.



11.- Mercadillo de café con puestecillos, donde nos regalan dulces y un minicafé.
12.- Iglesia de la Merced: de 1541. Aquí se celebró la primera misa de Lima. 


13.- Jirón de la Unión: una de las principales calles comerciales, donde comemos un helado. 
14.- Gran Hotel Bolívar: el primer hotel de la ciudad.
15.- Plaza San Martín: plaza agradable para pasar un rato. 

A las 17:00 quedamos con Álex, que nos lleva a Miraflores. Mientras esperamos que Bea salga de trabajar vemos el mercadillo inca y pasamos un rato en el Parque 7 de junio, conectados al wifi callejero. Luego vamos a casa y hacemos la mochila para la semana que vamos a pasar en la selva con Bea y Edu y salimos a tomar algo a un local cercano a la casa, que se llama Punto Azul, donde comemos causa, tiradito y risotto negro, todo delicioso. A las 23:45 nos vamos a dormir.

GASTOS DÍA 14

- Hotel Cuzco: 89 PEN
- Taxi Cuzco-aeropuerto: 10 PEN
- Desayuno aeropuerto: 11 PEN
- Taxi aeropuerto Lima-Miraflores: 45 PEN
- Taxi Lima centro-Miraflores: 40 PEN
- Comida Lima: 55 PEN
- Helados: 4 PEN
- Panadería: 2 PEN
- Regalos: 24 PEN
- Bar cervezas: 16 PEN
- Cena Punto Azul: 64 PEN

miércoles, 26 de agosto de 2015

OLLANTAYTAMBO Y CUZCO

Sobre las 08:30 nos levantamos. Hoy es el día que más tarde hemos puesto el despertador, pero necesitábamos descansar. Tras desayunar en el hotel huevos revueltos con pan, mermelada y té recogemos las cosas y vamos a visitar las ruinas de Ollantaytambo. 

RUINAS DE OLLANTAYTAMBO: Se entra con el boleto turístico. A semejanza de las de Pisac cuenta también con empinados bancales y, a modo de curiosidad, es uno de los pocos lugares donde los españoles perdieron una gran batalla. Fue fortaleza y también ejerció como templo. Cuenta con varias estancias perfectamente delimitadas y también con un centro ceremonial. 







A la salida de las ruinas nos dirigimos a la Plaza de Armas y cogemos un taxi-coche privado que, por 10 soles cada uno, nos lleva a Cuzco en aproximadamente 1:30 horas. Al llegar a Cuzco soltamos las cosas en el hotel (donde dormimos la otra noche) y comemos algo justo al lado (menú con sopa y pollo, buenísimo) y vamos a andar por el centro y por el barrio de San Blas, donde compramos varias cosas para regalar, algunas de ellas en ASUNTA, que tiene mucha variedad y a muy buen precio. 

Catedral de Cuzco
Vestidos con ropas típicas


Más tarde, para despedirnos de Cuzco, cenamos en un restaurante de comida peruana muy cerca de la Plaza de Armas donde pedimos alpaca con dos salsas y chicharrón de pollo y de ahí regresamos al hotel. Hay que preparar la mochila que mañana a primera hora volamos a Lima.

GASTOS DÍA 13

- Taxi Ollantaytambo-Cuzco: 10 PEN por persona = 20 PEN
- Hotel Ollantautambo: 95 PEN
- Comida Cuzco Menú: 16 PEN los dos
- Helados: 6 PEN
- Locutorio: 7,5 PEN
- Regalos: 65 PEN
- Cena Alpaca: 57,5 PEN

martes, 25 de agosto de 2015

MACHU PICCHU

¡Preparados para Machu Picchu!

A las 04:30 tenemos pedido el desayuno. Terminamos rápido de comer y nos vamos a hacer cola para comprar los billetes de bus que nos llevará a la entrada de la ciudadela. Es un trayecto que también se puede hacer andando, pero es de noche y preferimos hacer la subida en bus, aunque sea un poco caro (79 soles los dos).

A las 05:00 ya estamos listos para comprarlos y mientras uno hace cola para adquirirlos, el otro se pone en la cola para montar en el autobús, porque hay muchísima gente que quiere acceder a primera hora. Lo cierto, no obstante, es que una vez empiezan a operar se van llenando bastante rápido y la cola avanza a muy buen ritmo.

Entre una cosa y otra, después de unos 25 minutos de trayecto llegamos a las puertas de Machu Picchu sobre las 06:00, cuando ya empieza a amanecer. Justo en la entrada decidimos coger un guía que está formando un grupo de unas 8 personas para hacer un recorrido de aproximadamente 2:30 horas por lo que es la ciudadela. Nos pide 20 soles por persona y creemos que es una buena opción para enterarnos de lo que vamos a ver. Al final del tour nos damos cuenta de que es lo mejor que hemos podido hacer, porque hemos conocido un montón de cosas que de otra manera no hubiésemos sabido.






Entrar a Machu Picchu para nosotros ha sido una sensación indescriptible. Después de tantos y tantos años viéndolo en televisión, en revistas, en la prensa... cuando lo ves por primera vez te quedas como parado. No terminamos de creernos que estemos aquí y no perdemos oportunidad de echar cuantas fotos podemos. Con el guía que hemos cogido recorremos prácticamente todos los rincones de la ciudadela mientras nos va explicando qué función tienen o qué significan los puntos más importantes del recinto.

UN POCO DE HISTORIA: Machu Picchu es una ciudadela inca, descubierta a principios del s.XX, en 1911, aunque es del s. XV. Está ubicada a 2.430 metros, por encima del río Urubamba. Fue, en su día, centro político, religioso y administrativo, y los españoles jamás lo descubrieron. En su momento se niveló el yacimiento y se canalizó el agua desde los arroyos para hacerlo habitable. Además, se construyeron murallas verticales de contención que se convirtieron en bancales para el cultivo. Y se fabricó un sistema de desagüe.

Son varios los puntos de interés. (La información más detallada procede de la Lonely Planet).

  • Intihuatana: reloj astronómico. Era una especie de roca tallada que usaron los astrónomos  para predecir los solsticios. Es, sin duda, un superviviente, puesto que durante la conquista, los españoles los destruyeron por considerarlos una blasfemia. El guía nos cuenta que es una de las joyas de Machu Picchu.

  • Templo de las tres ventanas: templo con enormes ventanales trapezoidales. La presencia de 3 ventanas es poco común en la arquitectura inca.

  • Cabaña del guardián: es el mejor mirador de la ciudadela (al margen de las montañas de Machu Picchu y Huayna Picchu). Es, además, uno de los pocos edificios restaurados.
  • Templo del sol: la única construcción redonda de Machu Picchu. Una torre circular que se va estrechando, realizada con mampostería. Tiene un altar y ventanas trapezoidales.

  • Templo principal: denominado templo por la maciza solidez y la perfección de su construcción.
  • Templo del cóndor: su nombre se debe a la talla de una cabeza de cóndor con las alas extendidas.

Cuando terminamos la ruta con el guía tenemos el tiempo suficiente para dirigirnos a la Montaña de Machu Picchu para empezar, a las 09:45, la ascensión a la cima con la entrada que compramos.

LAS MONTAÑAS: Además de la entrada al complejo, el visitante tiene la opción de acceder a dos montañas que hay dentro del recinto. Una buena opción para quien tenga un mínimo de buena forma física porque el camino se hace un pelín duro. Pero, una vez arriba, las vistas son espectaculares y el esfuerzo merece la pena. Dado lo estrecho del sendero, no todo el mundo puede acceder a lo alto de ambas montañas y se vende una cantidad de cupos al día. La más "selecta" por decirlo de algún modo es Huayna Picchu, a la que sólo pueden acceder 400 personas al día. Hay muchísimas más entradas disponibles para acceder a la Montaña de Machu Picchu. Se puede comprar el acceso a ambas montañas junto a la entrada a la ciudadela a través de esta página del Ministerio de Cultura peruano: http://www.machupicchu.gob.pe/ Si se desea, sólo se compra la entrada a la ciudadela y nada más.
  • Huayna Picchu: 2.720 metros. Cuesta 152 soles, unos 40 euros al cambio. Se recomienda comprar el acceso pronto, porque al estar limitada a 400 personas al día, hay temporadas en que las entradas se agotan muy pronto. Las guías desaconsejan este trayecto a quienes sufren vértigo; es un sendero más empinado. Hay mucha información al respecto. Subir a la cima puede costar entre 45 y 90 minutos, según los descansos que se realicen. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado.  
  • Montaña de Machu Picchu: 3.061 metros. Cuesta 142 soles, unos 37 euros al cambio. Se tarda más en subir a la Montaña de Machu Picchu que al Huayna Picchu, alrededor de 2 horas, por un camino de escaleras prácticamente continuas formadas por las propias rocas de la montaña. Desde allí las vistas son aún más vastas que desde el Huayna Picchu: se ve buena parte del camino del Inca. Muchos suelen coincidir: es un camino más espectacular que el del Huayna Picchu y a menudo menos frecuentado, puesto que llama más la atención el Huayna por su exclusividad. Hay que tomarse la subida con mucha filosofía e ir haciendo descansos. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado.


Parar a tomar aire se hace completamente necesario; hay momentos en que los escalones son muy empinados. Parece que nunca llegas a la cima, ahora bien cuando la alcanzas te quedas sin palabras. Las vistas del lugar son espectaculares y bien merece pasar un buen rato allí arriba descansando para disfrutar del sitio privilegiado en el que te hallas. 






A las 11 se cierra el acceso para subir a lo más alto, donde te permiten estar hasta las 12:30 horas. A las 14:00 todo el mundo debe estar fuera completamente y se puede empezar a subir a las 07:00. La bajada se nos hace algo más complicada porque las piernas ya prácticamente no nos responden. Al final, a las 13:15, alcanzamos de nuevo la salida. De allí decidimos salir fuera de la ciudadela para ir al baño y picar algo de comer que hemos traído y volver a entrar de nuevo para hacer algunas fotos más. No podemos dejar de tomar imágenes de todo... A las 15:30, al fin, decidimos empezar a bajar hacia el pueblo.






Estamos literalmente reventados, las piernas nos tiemblan, pero aún así decidimos volver andando al pueblo por un sendero que hay, distinto al que usan los autobuses para subir y bajar. Total: 1:20 horas más de escalones de bajada!! Una vez alcanzamos el pueblo, ahora ya sí literalmente K.O., pasamos por el hotel para recoger la mochila que habíamos dejado y vamos andando tranquilamente para la estación de tren para regresar a Ollantaytambo. Hacemos algo de tiempo en un mercadillo artesanal que hay en los alrededores de la estación. 

A las 20:00 ya estamos de vuelta en Ollanta. Vamos al hotel a dejar las cosas. Dormimos en el Janaxpacha (95 soles, con wifi y desayuno. Tiene abundante agua caliente y la habitación está limpia y es agradable).  Al salir del hotel buscamos un sitio para cenar y comemos una pizza que nos sienta de vicio. Cuando terminamos regresamos al hotel para ducharnos y descansar. Hoy, sin suda, ha sido el día más agotador de todo el viaje.

GASTOS DÍA 12

- Subida bus Machu Picchu: 79 PEN los dos
- Cocacola: 10 PEN
- Baño: 1 PEN
- Guía Machu Picchu: 40 PEN los dos
- Camiseta Machu Picchu: 17,5 PEN
- Agua: 6 PEN
- Pizzeria cena: 38 PEN

lunes, 24 de agosto de 2015

PISAC Y OLLANTAYTAMBO

Amanecemos en Cuzco. Preparamos la mochila para los próximos tres días: vamos a ir a Ollantaytambo y a Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo) para acceder al dia siguiente a Machu Picchu. El resto de cosas las dejamos en el hotel, porque de regreso de Ollantaytambo, antes de proseguir con nuestro viaje, pasaremos aquí otra noche. 

Después de desayunar en el hotel, sobre las 09:00, vamos a la oficina donde se venden los boletos para Machu Picchu. Allí hemos quedado con una de las responsables de la oficina, para ver si podemos cambiar una de las entradas que tenemos de acceso al complejo (la que nos permite subir al Huayna Picchu por otra que nos permita acceder a lo que se llama la Montaña de Machu Picchu). 

MACHU PICCHU: además de la entrada al complejo, el visitante tiene la opción de acceder a dos montañas que hay dentro del recinto. Una buena opción para quien tenga un mínimo de buena forma física porque el camino se hace un pelín duro. Pero, una vez arriba, las vistas son espectaculares y el esfuerzo merece la pena. Dado lo estrecho del sendero, no todo el mundo puede acceder a lo alto de ambas montañas y se vende una cantidad de cupos al día. La más "selecta" por decirlo de algún modo es Huayna Picchu, a la que sólo pueden acceder 400 personas al día. Hay muchísimas más entradas disponibles para acceder a la Montaña de Machu Picchu. Se puede comprar el acceso a ambas montañas junto a la entrada a la ciudadela a través de esta página del Ministerio de Cultura peruano: http://www.machupicchu.gob.pe/ Si se desea, sólo se compra la entrada a la ciudadela y nada más.

  • Huayna Picchu: 2.720 metros. Cuesta 152 soles, unos 40 euros al cambio. Se recomienda comprar el acceso pronto, porque al estar limitada a 400 personas al día, hay temporadas en que las entradas se agotan muy pronto. Las guías desaconsejan este trayecto a quienes sufren vértigo; es un sendero más empinado. Hay mucha información al respecto. Subir a la cima puede costar entre 45 y 90 minutos, según los descansos que se realicen. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado. 
  • Montaña de Machu Picchu: 3.061 metros. Cuesta 142 soles, unos 37 euros al cambio. Se tarda más en subir a la Montaña de Machu Picchu que al Huayna Picchu, alrededor de 2 horas, por un camino de escaleras prácticamente continuas formadas por las propias rocas de la montaña. Desde allí las vistas son aún más vastas que desde el Huayna Picchu: se ve buena parte del camino del Inca. Muchos suelen coincidir: es un camino más espectacular que el del Huayna Picchu y a menudo menos frecuentado, puesto que llama más la atención el Huayna por su exclusividad. Hay que tomarse la subida con mucha filosofía e ir haciendo descansos. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado. 
Pues resulta que cuando nosotros compramos las entradas para ir a visitar el complejo y subir a las montañas teníamos intención de acceder a Huayna Picchu, pero sólo había una disponible. Pensamos que sería más fácil asegurarnos una entrada y que habría posibilidad de comprar otra si alguien liberaba la suya... Pero está claro que cometimos un error al arriesgarnos. Total que habíamos comprado una entrada para acceder al Huayna Picchu y otra para acceder a la Montaña.

Como queríamos hacer la subida juntos, hemos ido a la oficina a ver si nos la podían cambiar. Aunque ha sido toda una odisea y una de nuestras anécdotas del viaje. Y es que antes de llegar a este punto, desde casa estuvimos como dos meses escribiendo correos (emails) a los del Call Center, los de la oficina de atención al cliente de las entradas, para explicarles nuestro error y para ver cómo lo podíamos solucionar. Y después de darnos la autorización para hacer el cambio resulta que nos citan en la oficina para realizarlo. El caso es que al llegar pensábamos que lo tendrían ya hecho, pero la solución que le han buscado ha sido que una de las responsables se ha dirigido a la gente de la cola que quería comprar las entradas y empezar a gritar que a ver a quién le interesaba una para el día siguiente a Huayna Picchu. No ha sido fácil que alguien quisiese comprarla para ir solo y encima al día siguiente, pero al final hemos suerte y una chica la ha comprado. A nosotros nos han devuelto el dinero y hemos comprado otra entrada para acceder a la Montaña. Al final ha quedado todo en una anécdota.

Solucionado el problema ponemos rumbo a la estación de las combis que salen hacia Pisac, nuestro próximo destino para visita las ruinas, donde llegamos en 1 hora desde Cuzco. Ya estamos metidos de lleno en el Valle Sagrado... La combi nos deja junto a la entrada del pueblo, donde está el puente que cruza el río. Desde este punto decidimos coger un taxi que en menos de 30 minutos nos sube a la entrada de las ruinas, por unos 20 soles los dos. Una vez en lo alto ya sí existe la opción de visitar las ruinas y volver caminando mientras bajas hasta el pueblo de nuevo, en un camino que no resulta complicado del todo. 

Nosotros vamos con el tiempo un poco justo porque queremos ir más tarde a Ollantaytambo, donde tenemos que coger el tren que nos llevará a Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo) a las 19:00 horas. Y este tren no lo podemos perder, porque el billete de ida y vuelta cuesta alrededor de 110 euros. Hay varias formas de acceder a Aguas Calientes, la más cómoda y rápida es el tren de Perú Rail, pero hay quien accede a través del Camino del Inca, hay quien hace la  Hidroeléctrica... ¡Según los gustos!

RUINAS DE PISAC: dedicamos 2 horas y 30 minutos a visitar las impresionantes ruinas de Pisac y regresamos andando al pueblo mientras vamos visitando el lugar. Se entra exclusivamente con el boleto turístico que compramos en Cuzco. Se trata de una ciudadela inca que está situada en lo alto de una colina con un barranco a cada lado. Resulta impresionante de ver, especialmente sus bancales. Aunque también se pueden observar templos y tumbas, el centro ceremonial... Se podría andar por sus senderos durante horas y horas. Nosotros optamos por visitar los principales puntos de interés mientras vamos descendiendo hacia el pueblo. 






















Una vez de vuelta al pueblo, tenemos que buscar la combi que nos lleve a Ollantaytambo. Habíamos leído que no van directas desde Pisac, sino que hay que bajarse en Urubamba y de allí cambiar a otra combi que sí te deja en Ollantaytambo. Pero mientras estamos haciendo tiempo para que llegue la primera un señor se nos acerca y nos ofrece llevarnos en coche a Ollanta por 10 soles cada uno. Es muy típico de aquí ofrecer este servicio y durante el camino se van montando dos o tres personas más en el coche que hacen la misma ruta que nosotros. El señor tiene que hacer este trayecto y aprovecha para sacarse algo de dinero. Total que en aproximadamente 1:30 horas ya estamos en Ollanta. Llegamos a la hora de comer y paramos en un sitio a tomar una sopa de pollo, una milanesa y un filete de ternera.

Al terminar de comer todavía es pronto (hasta las 19:00 no sale nuestro tren) a Aguas Calientes, por lo que damos una vuelta por la Plaza de Armas y por un mercadillo artesanal. Ollantaytambo también tiene unas ruinas, pero decidimos dejarlas para dos días después que tenemos una mañana entera para visitar esta zona. Tomamos café y sobre las 18:00 vamos andando a la estación de tren, que está a unos 10 minutos del centro, aunque no tiene pérdida. 

El tren a Machu Picchu pueblo es bastante caro, pero el tiempo apremia y es la opción más cómoda (está muy bien) y rápida. A las 20:40 llegamos a destino y, nada más bajar del tren, te das cuenta de que estás en un pueblo completamente, 100%, orientado al turista. Casi todo está el doble de caro y todo está lleno de reclamos para el viajero. 

Como mañana tenemos que madrugar paramos en un supermercado a comprar algo de queso y galletas saladas para cenar en el hotel y vamos en busca delalojamiento, el Colla Raymi, que ya teníamos reservado previamente. Este hotel cuesta 97 soles, demasiado caro para lo que es. Es, quizá, el que menos nos ha gustado de todos los que hemos estado. Tiene wifi y desayuno incluido.

Mañana tenemos que levantarnos muy temprano, porque hay que hacer cola para comprar los billetes de autobús que te suben a la entrada de la ciudadela de Machu Picchu, ya que hoy ya nos han cerrado las taquillas y no podemos comprarlas. Toca descansar, ¡llega uno de los platos fuertes del viaje!

GASTOS DÍA 11

- Combi Cuzco-Pisac: 6 PEN los dos
- Supermercado Cuzco: 6 PEN
- Taxi subida a las ruinas de Pisac: 20 PEN
- Coche privado Pisac-Ollanta: 20 PEN
- Comida Ollanta: 22,5 PEN
- Patatas aperitivo: 1,20 PEN
- Cafés Ollanta: 12 PEN
- Supermercado Ollanta: 12 PEN
- Supermercado Aguas Calientes: 21,5 PEN
- Boletos Machu Picchu: 142 PEN cada uno con acceso a la Montaña de Machu Picchu.
- Hotel Cuzco: 97 PEN