martes, 25 de agosto de 2015

MACHU PICCHU

¡Preparados para Machu Picchu!

A las 04:30 tenemos pedido el desayuno. Terminamos rápido de comer y nos vamos a hacer cola para comprar los billetes de bus que nos llevará a la entrada de la ciudadela. Es un trayecto que también se puede hacer andando, pero es de noche y preferimos hacer la subida en bus, aunque sea un poco caro (79 soles los dos).

A las 05:00 ya estamos listos para comprarlos y mientras uno hace cola para adquirirlos, el otro se pone en la cola para montar en el autobús, porque hay muchísima gente que quiere acceder a primera hora. Lo cierto, no obstante, es que una vez empiezan a operar se van llenando bastante rápido y la cola avanza a muy buen ritmo.

Entre una cosa y otra, después de unos 25 minutos de trayecto llegamos a las puertas de Machu Picchu sobre las 06:00, cuando ya empieza a amanecer. Justo en la entrada decidimos coger un guía que está formando un grupo de unas 8 personas para hacer un recorrido de aproximadamente 2:30 horas por lo que es la ciudadela. Nos pide 20 soles por persona y creemos que es una buena opción para enterarnos de lo que vamos a ver. Al final del tour nos damos cuenta de que es lo mejor que hemos podido hacer, porque hemos conocido un montón de cosas que de otra manera no hubiésemos sabido.






Entrar a Machu Picchu para nosotros ha sido una sensación indescriptible. Después de tantos y tantos años viéndolo en televisión, en revistas, en la prensa... cuando lo ves por primera vez te quedas como parado. No terminamos de creernos que estemos aquí y no perdemos oportunidad de echar cuantas fotos podemos. Con el guía que hemos cogido recorremos prácticamente todos los rincones de la ciudadela mientras nos va explicando qué función tienen o qué significan los puntos más importantes del recinto.

UN POCO DE HISTORIA: Machu Picchu es una ciudadela inca, descubierta a principios del s.XX, en 1911, aunque es del s. XV. Está ubicada a 2.430 metros, por encima del río Urubamba. Fue, en su día, centro político, religioso y administrativo, y los españoles jamás lo descubrieron. En su momento se niveló el yacimiento y se canalizó el agua desde los arroyos para hacerlo habitable. Además, se construyeron murallas verticales de contención que se convirtieron en bancales para el cultivo. Y se fabricó un sistema de desagüe.

Son varios los puntos de interés. (La información más detallada procede de la Lonely Planet).

  • Intihuatana: reloj astronómico. Era una especie de roca tallada que usaron los astrónomos  para predecir los solsticios. Es, sin duda, un superviviente, puesto que durante la conquista, los españoles los destruyeron por considerarlos una blasfemia. El guía nos cuenta que es una de las joyas de Machu Picchu.

  • Templo de las tres ventanas: templo con enormes ventanales trapezoidales. La presencia de 3 ventanas es poco común en la arquitectura inca.

  • Cabaña del guardián: es el mejor mirador de la ciudadela (al margen de las montañas de Machu Picchu y Huayna Picchu). Es, además, uno de los pocos edificios restaurados.
  • Templo del sol: la única construcción redonda de Machu Picchu. Una torre circular que se va estrechando, realizada con mampostería. Tiene un altar y ventanas trapezoidales.

  • Templo principal: denominado templo por la maciza solidez y la perfección de su construcción.
  • Templo del cóndor: su nombre se debe a la talla de una cabeza de cóndor con las alas extendidas.

Cuando terminamos la ruta con el guía tenemos el tiempo suficiente para dirigirnos a la Montaña de Machu Picchu para empezar, a las 09:45, la ascensión a la cima con la entrada que compramos.

LAS MONTAÑAS: Además de la entrada al complejo, el visitante tiene la opción de acceder a dos montañas que hay dentro del recinto. Una buena opción para quien tenga un mínimo de buena forma física porque el camino se hace un pelín duro. Pero, una vez arriba, las vistas son espectaculares y el esfuerzo merece la pena. Dado lo estrecho del sendero, no todo el mundo puede acceder a lo alto de ambas montañas y se vende una cantidad de cupos al día. La más "selecta" por decirlo de algún modo es Huayna Picchu, a la que sólo pueden acceder 400 personas al día. Hay muchísimas más entradas disponibles para acceder a la Montaña de Machu Picchu. Se puede comprar el acceso a ambas montañas junto a la entrada a la ciudadela a través de esta página del Ministerio de Cultura peruano: http://www.machupicchu.gob.pe/ Si se desea, sólo se compra la entrada a la ciudadela y nada más.
  • Huayna Picchu: 2.720 metros. Cuesta 152 soles, unos 40 euros al cambio. Se recomienda comprar el acceso pronto, porque al estar limitada a 400 personas al día, hay temporadas en que las entradas se agotan muy pronto. Las guías desaconsejan este trayecto a quienes sufren vértigo; es un sendero más empinado. Hay mucha información al respecto. Subir a la cima puede costar entre 45 y 90 minutos, según los descansos que se realicen. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado.  
  • Montaña de Machu Picchu: 3.061 metros. Cuesta 142 soles, unos 37 euros al cambio. Se tarda más en subir a la Montaña de Machu Picchu que al Huayna Picchu, alrededor de 2 horas, por un camino de escaleras prácticamente continuas formadas por las propias rocas de la montaña. Desde allí las vistas son aún más vastas que desde el Huayna Picchu: se ve buena parte del camino del Inca. Muchos suelen coincidir: es un camino más espectacular que el del Huayna Picchu y a menudo menos frecuentado, puesto que llama más la atención el Huayna por su exclusividad. Hay que tomarse la subida con mucha filosofía e ir haciendo descansos. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado.


Parar a tomar aire se hace completamente necesario; hay momentos en que los escalones son muy empinados. Parece que nunca llegas a la cima, ahora bien cuando la alcanzas te quedas sin palabras. Las vistas del lugar son espectaculares y bien merece pasar un buen rato allí arriba descansando para disfrutar del sitio privilegiado en el que te hallas. 






A las 11 se cierra el acceso para subir a lo más alto, donde te permiten estar hasta las 12:30 horas. A las 14:00 todo el mundo debe estar fuera completamente y se puede empezar a subir a las 07:00. La bajada se nos hace algo más complicada porque las piernas ya prácticamente no nos responden. Al final, a las 13:15, alcanzamos de nuevo la salida. De allí decidimos salir fuera de la ciudadela para ir al baño y picar algo de comer que hemos traído y volver a entrar de nuevo para hacer algunas fotos más. No podemos dejar de tomar imágenes de todo... A las 15:30, al fin, decidimos empezar a bajar hacia el pueblo.






Estamos literalmente reventados, las piernas nos tiemblan, pero aún así decidimos volver andando al pueblo por un sendero que hay, distinto al que usan los autobuses para subir y bajar. Total: 1:20 horas más de escalones de bajada!! Una vez alcanzamos el pueblo, ahora ya sí literalmente K.O., pasamos por el hotel para recoger la mochila que habíamos dejado y vamos andando tranquilamente para la estación de tren para regresar a Ollantaytambo. Hacemos algo de tiempo en un mercadillo artesanal que hay en los alrededores de la estación. 

A las 20:00 ya estamos de vuelta en Ollanta. Vamos al hotel a dejar las cosas. Dormimos en el Janaxpacha (95 soles, con wifi y desayuno. Tiene abundante agua caliente y la habitación está limpia y es agradable).  Al salir del hotel buscamos un sitio para cenar y comemos una pizza que nos sienta de vicio. Cuando terminamos regresamos al hotel para ducharnos y descansar. Hoy, sin suda, ha sido el día más agotador de todo el viaje.

GASTOS DÍA 12

- Subida bus Machu Picchu: 79 PEN los dos
- Cocacola: 10 PEN
- Baño: 1 PEN
- Guía Machu Picchu: 40 PEN los dos
- Camiseta Machu Picchu: 17,5 PEN
- Agua: 6 PEN
- Pizzeria cena: 38 PEN

lunes, 24 de agosto de 2015

PISAC Y OLLANTAYTAMBO

Amanecemos en Cuzco. Preparamos la mochila para los próximos tres días: vamos a ir a Ollantaytambo y a Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo) para acceder al dia siguiente a Machu Picchu. El resto de cosas las dejamos en el hotel, porque de regreso de Ollantaytambo, antes de proseguir con nuestro viaje, pasaremos aquí otra noche. 

Después de desayunar en el hotel, sobre las 09:00, vamos a la oficina donde se venden los boletos para Machu Picchu. Allí hemos quedado con una de las responsables de la oficina, para ver si podemos cambiar una de las entradas que tenemos de acceso al complejo (la que nos permite subir al Huayna Picchu por otra que nos permita acceder a lo que se llama la Montaña de Machu Picchu). 

MACHU PICCHU: además de la entrada al complejo, el visitante tiene la opción de acceder a dos montañas que hay dentro del recinto. Una buena opción para quien tenga un mínimo de buena forma física porque el camino se hace un pelín duro. Pero, una vez arriba, las vistas son espectaculares y el esfuerzo merece la pena. Dado lo estrecho del sendero, no todo el mundo puede acceder a lo alto de ambas montañas y se vende una cantidad de cupos al día. La más "selecta" por decirlo de algún modo es Huayna Picchu, a la que sólo pueden acceder 400 personas al día. Hay muchísimas más entradas disponibles para acceder a la Montaña de Machu Picchu. Se puede comprar el acceso a ambas montañas junto a la entrada a la ciudadela a través de esta página del Ministerio de Cultura peruano: http://www.machupicchu.gob.pe/ Si se desea, sólo se compra la entrada a la ciudadela y nada más.

  • Huayna Picchu: 2.720 metros. Cuesta 152 soles, unos 40 euros al cambio. Se recomienda comprar el acceso pronto, porque al estar limitada a 400 personas al día, hay temporadas en que las entradas se agotan muy pronto. Las guías desaconsejan este trayecto a quienes sufren vértigo; es un sendero más empinado. Hay mucha información al respecto. Subir a la cima puede costar entre 45 y 90 minutos, según los descansos que se realicen. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado. 
  • Montaña de Machu Picchu: 3.061 metros. Cuesta 142 soles, unos 37 euros al cambio. Se tarda más en subir a la Montaña de Machu Picchu que al Huayna Picchu, alrededor de 2 horas, por un camino de escaleras prácticamente continuas formadas por las propias rocas de la montaña. Desde allí las vistas son aún más vastas que desde el Huayna Picchu: se ve buena parte del camino del Inca. Muchos suelen coincidir: es un camino más espectacular que el del Huayna Picchu y a menudo menos frecuentado, puesto que llama más la atención el Huayna por su exclusividad. Hay que tomarse la subida con mucha filosofía e ir haciendo descansos. Hay que firmar un registro al entrar y salir, que te permitirá controlar el tiempo que has estado. 
Pues resulta que cuando nosotros compramos las entradas para ir a visitar el complejo y subir a las montañas teníamos intención de acceder a Huayna Picchu, pero sólo había una disponible. Pensamos que sería más fácil asegurarnos una entrada y que habría posibilidad de comprar otra si alguien liberaba la suya... Pero está claro que cometimos un error al arriesgarnos. Total que habíamos comprado una entrada para acceder al Huayna Picchu y otra para acceder a la Montaña.

Como queríamos hacer la subida juntos, hemos ido a la oficina a ver si nos la podían cambiar. Aunque ha sido toda una odisea y una de nuestras anécdotas del viaje. Y es que antes de llegar a este punto, desde casa estuvimos como dos meses escribiendo correos (emails) a los del Call Center, los de la oficina de atención al cliente de las entradas, para explicarles nuestro error y para ver cómo lo podíamos solucionar. Y después de darnos la autorización para hacer el cambio resulta que nos citan en la oficina para realizarlo. El caso es que al llegar pensábamos que lo tendrían ya hecho, pero la solución que le han buscado ha sido que una de las responsables se ha dirigido a la gente de la cola que quería comprar las entradas y empezar a gritar que a ver a quién le interesaba una para el día siguiente a Huayna Picchu. No ha sido fácil que alguien quisiese comprarla para ir solo y encima al día siguiente, pero al final hemos suerte y una chica la ha comprado. A nosotros nos han devuelto el dinero y hemos comprado otra entrada para acceder a la Montaña. Al final ha quedado todo en una anécdota.

Solucionado el problema ponemos rumbo a la estación de las combis que salen hacia Pisac, nuestro próximo destino para visita las ruinas, donde llegamos en 1 hora desde Cuzco. Ya estamos metidos de lleno en el Valle Sagrado... La combi nos deja junto a la entrada del pueblo, donde está el puente que cruza el río. Desde este punto decidimos coger un taxi que en menos de 30 minutos nos sube a la entrada de las ruinas, por unos 20 soles los dos. Una vez en lo alto ya sí existe la opción de visitar las ruinas y volver caminando mientras bajas hasta el pueblo de nuevo, en un camino que no resulta complicado del todo. 

Nosotros vamos con el tiempo un poco justo porque queremos ir más tarde a Ollantaytambo, donde tenemos que coger el tren que nos llevará a Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo) a las 19:00 horas. Y este tren no lo podemos perder, porque el billete de ida y vuelta cuesta alrededor de 110 euros. Hay varias formas de acceder a Aguas Calientes, la más cómoda y rápida es el tren de Perú Rail, pero hay quien accede a través del Camino del Inca, hay quien hace la  Hidroeléctrica... ¡Según los gustos!

RUINAS DE PISAC: dedicamos 2 horas y 30 minutos a visitar las impresionantes ruinas de Pisac y regresamos andando al pueblo mientras vamos visitando el lugar. Se entra exclusivamente con el boleto turístico que compramos en Cuzco. Se trata de una ciudadela inca que está situada en lo alto de una colina con un barranco a cada lado. Resulta impresionante de ver, especialmente sus bancales. Aunque también se pueden observar templos y tumbas, el centro ceremonial... Se podría andar por sus senderos durante horas y horas. Nosotros optamos por visitar los principales puntos de interés mientras vamos descendiendo hacia el pueblo. 






















Una vez de vuelta al pueblo, tenemos que buscar la combi que nos lleve a Ollantaytambo. Habíamos leído que no van directas desde Pisac, sino que hay que bajarse en Urubamba y de allí cambiar a otra combi que sí te deja en Ollantaytambo. Pero mientras estamos haciendo tiempo para que llegue la primera un señor se nos acerca y nos ofrece llevarnos en coche a Ollanta por 10 soles cada uno. Es muy típico de aquí ofrecer este servicio y durante el camino se van montando dos o tres personas más en el coche que hacen la misma ruta que nosotros. El señor tiene que hacer este trayecto y aprovecha para sacarse algo de dinero. Total que en aproximadamente 1:30 horas ya estamos en Ollanta. Llegamos a la hora de comer y paramos en un sitio a tomar una sopa de pollo, una milanesa y un filete de ternera.

Al terminar de comer todavía es pronto (hasta las 19:00 no sale nuestro tren) a Aguas Calientes, por lo que damos una vuelta por la Plaza de Armas y por un mercadillo artesanal. Ollantaytambo también tiene unas ruinas, pero decidimos dejarlas para dos días después que tenemos una mañana entera para visitar esta zona. Tomamos café y sobre las 18:00 vamos andando a la estación de tren, que está a unos 10 minutos del centro, aunque no tiene pérdida. 

El tren a Machu Picchu pueblo es bastante caro, pero el tiempo apremia y es la opción más cómoda (está muy bien) y rápida. A las 20:40 llegamos a destino y, nada más bajar del tren, te das cuenta de que estás en un pueblo completamente, 100%, orientado al turista. Casi todo está el doble de caro y todo está lleno de reclamos para el viajero. 

Como mañana tenemos que madrugar paramos en un supermercado a comprar algo de queso y galletas saladas para cenar en el hotel y vamos en busca delalojamiento, el Colla Raymi, que ya teníamos reservado previamente. Este hotel cuesta 97 soles, demasiado caro para lo que es. Es, quizá, el que menos nos ha gustado de todos los que hemos estado. Tiene wifi y desayuno incluido.

Mañana tenemos que levantarnos muy temprano, porque hay que hacer cola para comprar los billetes de autobús que te suben a la entrada de la ciudadela de Machu Picchu, ya que hoy ya nos han cerrado las taquillas y no podemos comprarlas. Toca descansar, ¡llega uno de los platos fuertes del viaje!

GASTOS DÍA 11

- Combi Cuzco-Pisac: 6 PEN los dos
- Supermercado Cuzco: 6 PEN
- Taxi subida a las ruinas de Pisac: 20 PEN
- Coche privado Pisac-Ollanta: 20 PEN
- Comida Ollanta: 22,5 PEN
- Patatas aperitivo: 1,20 PEN
- Cafés Ollanta: 12 PEN
- Supermercado Ollanta: 12 PEN
- Supermercado Aguas Calientes: 21,5 PEN
- Boletos Machu Picchu: 142 PEN cada uno con acceso a la Montaña de Machu Picchu.
- Hotel Cuzco: 97 PEN

domingo, 23 de agosto de 2015

CUZCO

Pasadas las 04:30 de la mañana llegamos a la estación de buses de Cuzco. Cogemos un taxi para que nos lleve al hotel y, aunque es pronto, nos dan una habitación casi al momento. Nos duchamos y nos acostamos un par de horas, que nos vienen muy bien para recuperar algo de fuerzas. Sobre las 08:30 / 09:00 salimos a explorar Cuzco.
Lo primero que hacemos es ir a la Municipalidad, que está situada en Avenida del Sol, a comprar el boleto turístico que te piden a la entrada de varios sitios para poder visitarlos. Cuesta 130 PEN por persona y permite, por ejemplo, el acceso a los alrededores de Cuzco: Tambomachay, Q'enqo, Pukapukara, también a las ruinas de Pisac y Ollantaytambo.
Una vez tenemos el boleto, vamos al sitio donde nos ha indicado el del hotel, en la esquina de Avenida de la Cultura con la calle Puputi, donde se cogen las combis 'Señor del Huerto' que nos llevarán por 1 sol a lo alto de Tambomachay, uno de los yacimientos de los alrededores de Cuzco y el punto que tomamos de partida para ir descendiendo la montaña y visitar otros yacimientos que hay de regreso a Cuzco. Visitar andando todos los lugares que enumeramos a continuación es una buena opción, no es excesivamente cansado. 
1.- TAMBOMACHAY: es baño ceremonial de piedra que canaliza el agua que procede de un manantial a través de fuentes que siguen en uso. Por ello se conoce popularmente como el Baño del Inca y varias teorías lo vinculan a un culto inca del agua.




2.- PUKAPUKARA: prácticamente enfrente de Tambomachay se encuentra esta estructura con vistas al valle de Cuzco. Según la luz del día, la roca parece rosada. No en vano, su nombre significa "fortaleza roja". Cuenta la guía Lonely Planet que lo más probable es que fuera un refugio de cazadores, un puesto vigía o parada de viajeros. Se compone de varias cámaras residenciales en la planta baja, despensas y una explanada superior con vistas panorámicas. 




3.- Q'ENQO: pequeñas ruinas algo más alejadas de Tambomachay y Pukapukara y cuyo nombre significa "zigzag". Antes de llegar a Q'enqo hacemos una parada en una explanada que hay con varias familias haciendo barbacoa y pasando el domingo y comemos algo que hemos traído. Mucha gente se acerca hasta aquí los fines de semana, con sus cometas, etc...  
Antes de coger la combi hemos parado a comprar algo de comer y de beber para hacer un picnic y como ya tenemos hambre paramos 1 horita para comer. Seguimos bajando después y llegamos a Q'enqo, al lado de la Villa de San Blas.
Q'enqo se compone de una gran roca de piedra caliza sembrada de nichos, escaleras y tallas simbólicas. En lo más alto hay una superfície lisa que usaban en las ceremonias. Abajo se puede explorar una misteriosa cueva subterránea.



















4.- CRISTO BLANCO: muy cerca de Sacsayhuamán, a "semejanza" del Cristo de Brasil, en lo alto de un monte, aunque dista mucho de aquél. 

5.- SACSAYHUAMÁN: última de las ruinas que se visitan en este circuito. Es la más grande y la de importancia mayor tanto religiosa como militar. Su nombre significa en quechua "halcón satisfecho". Aunque parece inmenso, hoy sólo se ve un 20% de su estructura 
 original. 







Poco después de la conquista, los españoles derribaron muchos de sus muros y usaron sus grandes bloques de piedra para construir sus casas. En 1536 esta fortaleza fue el escenario de una de las batallas más amargas de la conquista española. Cuenta con un mirador que ofrece unas vistas espectaculares de Cuzco.


Desde aquí se puede bajar a pie a la Plaza de Armas de Cuzco en unos 20-30 minutos. Antes de bajada desde Sacsayhuamán, desembarcas en la Plaza Nazarenas, una placita muy agradable donde aprovechamos para descansar un rato.
De aquí nos vamos a visitar la Plaza de Armas y allí, por casualidad, nos encontramos con Ángel y Laura, unos chicos que conocimos en Huacachina y que justo para hoy habíamos comentado de quedar para tomar algo después de habernos encontrado en varios puntos del país, si bien todavía no habíamos concretado hora. 



Decidimos ir con ellos a tomar unas cervezas y unos vinos en el barrio Bohemio de San Blas, un lugar encantador. Sobre las 21:00 nos despedimos y aprovechamos que la oficina de Perú Rail está abierta hasta las 22:00 para ir a imprimir / recoger nuestros billetes para Ollantaytambo-Aguas Calientes del día siguiente. 
Después cenamos algo en el Kentucky de Plaza de Armas y volvemos al hotel para descansar. 
GASTOS DÍA 10
- Taxi estación de bus Cuzco-Hotel: 10 PEN
- Combi Sr del Huerto: 2 PEN
- Comida arroz y pollo: 13 PEN
- Bocata pollo: 8 PEN
- Boleto turístico: 130 PEN por persona: 260 PEN
- Vinos y cervezas: 25 PEN
- Centa Kentucky: 27,90 PEN

sábado, 22 de agosto de 2015

AMANTANÍ Y TAQUILE

A las 06:30 nos despertamos y bajamos a desayunar tortitas con té puro. A las 07:30 hemos quedado todo el grupo abajo en el puerto de Amantaní, para coger nuestro barco e ir a la isla de Taquile.

Nos despedimos de María y de Juan con algo de nostalgia y abrazos y ponemos rumbo a la última isla de nuestro tour, donde llegamos aproximadamente en 50 minutos. 

Taquile tiene muy poquito que ver. Llegamos  y subimos en unos 30 minutos a la plaza principal, donde pasamos una hora descansando y viendo las artesanías de las familias de la isla. Todos en Taquile tejen: niños (a partir de 6 años más o menos), jóvenes, adultos, mayores...

La isla tiene alrededor de 2.000 habitantes, de los cuales el 80% es católico y un 20% adventista. Como en Amantaní, se habla quechua y aquí hay 6 comunidades distintas. En la plaza también podemos ver el ayuntamiento de Taquile. Tras la hora que nos han dado libre bajamos a almorzar con una de las familias de la isla, donde uno de sus miembros nos cuenta cómo viven, nos enseñan sus artesanías, cómo preparan jabón... En el camino podemos ver la Cordillera Real de Bolivia nevada al otro lado del lago.


Habitante de Taquile

Los habitantes de Taquile rara vez se casan con gente de fuera de la isla, y pese a conocerse entre ellos nos cuentan que los hombres solteros llevan siempre un sombrero blanco y rojo, y los casados un sombrero rojo. Los sombreros los tejen ellos mismos ya que, como hemos dicho, desde bien pequeños aprender a coser. 

El almuerzo que tomamos en el patio de la casa de la familia consiste en: 


- Sopa de Quinoa
- Trucha a la plancha
- Té de Muña

Al terminar de almorzar cogemos la barca que nos espera en el puerto, a 10 minutos andando, y ponemos rumbo a Puno, donde llegamos en unas 3 horas. Una vez llegamos a Puno, sobre las 15:30 de la tarde, tenemos que organizarnos para ver cómo pasamos el rato hasta las 22:00, que sale nuestro bus nocturno a Cuzco.

Vamos al hotel primero, a decir que pasaremos más tarde a recoger nuestro equipaje. Luego vamos a cenar 1/4 de pollo con patatas baratísimo en una pollería y luego pasamos un buen rato en un mercadillo callejero que nos encontramos por casualidad. Damos otra vuelta por la Plaza de Armas y paramos a tomar café y a conectarnos un rato al wifi del local.

Nos hemos quedado con las ganas de ver las chullpas funerarias de Sillustani en los alrededores de Puno. Pero cierran pronto y nosotros hemos llegado un pelín tarde de nuestro tour por el lago Titicaca. Sobre las 20:30 cogemos las mochilas del hotel y ponemos rumbo a la estación de autobuses de Puno. A las 22:00 sale nuestro bus de Cruz del Sur dirección Cuzco.


GASTOS DÍA 9

- Agua: 3 PEN
- Cena pollo: 21,5 PEN
- Agua hotel: 3 PEN
- Mandarinas: 4 PEN
- Taxi a la estación de bus: 4 PEN
- Capuccino y tés: 28 PEN
- Tasa de embarque estación bus: 1,5 PEN por persona: 3 PEN


 UNAS ISLAS CERCA DEL CIELO... En algunos sectores, el lago Titicaca (40% parte de Bolivia) tiene casi 300 metros de profundidad. La leyenda cuenta que las aguas del lago serían las lágrimas de dolor de Inti, el dios del Sol, quien no pudo impedir que los pumas devoraran a las mujeres y hombres que poblaban la tierra. Un castigo enviado por los Apus (los dioses de las montañas) debido a que la gente rompió la prohibición de subir a las cimas de los Andes. Fueron 40 días y noches de llantos y lágrimas, las que realmente petrificaron a los felinos. De ahí que  Titicaca signifique "laguna de los pumas de piedra" (visto en la Lonely Planet).

UROS Y AMANTANÍ

A las 07:50 nos recoge nuestro bus en el hotel y nos lleva al puerto de Puno. Allí montamos a las 08:30 en la que será nuestra barca para estos dos días de visita por las islas. 
A las 09:30 hacemos nuestra primera parada del viaje: la isla flotante de Uros. Hay 99 islas flotantes, según nos cuenta nuestro guía Rubén. Están hechas de totora y pisarlas es muy curioso, porque el suelo resulta completamente blando. A medida que se van gastando las capas inferiores se va poniendo más totora en la parte superior.



Por las islas Uros hay 2.200 habitantes, todos ellos hablan aimara, pero no quechua y hay 11.342 hectáreas de totora flotante. Allí podremos observar las casas, también hechas con totora y uno de los habitantes de la isla nos cuenta su forma de vida y cómo se construyen estas islas. También tenemos la oportunidad de montarnos, por 10 PEN cada uno, en el "mercedes de los Uros", una canoa también hecha de totora que nos da una minivuelta por la isla. 
Nos da la sensación de que la isla está totalmente enfocada a sacar dinero al turista. Comprendemos que viven de eso, pero aún así es una visita que merece la pena. Tras una hora y media en la isla subimos a la barca y ponemos rumbo a la isla de Amantaní, a unas 2:30 horas de viaje. 
Nada más llegar nos dividen por familias con quien pasaremos la noche. En este momento conocemos a Juan, nuestro papá en la isla. A nosotros se unirá Edgar, un chico de Bilbao que viaja solo y que dormirá con nosotros hoy. 
De ahí vamos a instalarnos a nuestras casas, a una media hora isla arriba. Amantaní está casi a 4.000 metros sobre el nivel del mar y toda la subida la verdad es que nos cuesta bastante. Llegamos agotados. 
Tras soltar las cosas en la que será nuestra habitación (con tres camas y 8 mantas cada una, bastante agradable) pasamos a almorzar con la familia:
- Sopa de Quinoa
- Oca (tubérculo) con patata
- Queso de vaca
- Té de muña, que va muy bien para el estómago. 
Todo comida vegetariana.




A las 15:40 hemos quedado con el resto del grupo. El guía nos explicará la historia de los dos templos de la isla, el Pachatata a 4.160 netros y el Pachamama, a 4.150 metros y cada uno podrá elegir a cuál sube. Nosotros optamos por subir a ver el atardecer al Pachamama, donde hay unas vistas más que increíbles.
Ambos templos se remontan a la cultura Tiahuanaco, principalmente boliviana y que surgió en torno al lago Titicaca y se expandió con rapidez entre el 200 a.C. y el 1.000 dC. Sobre las 18:30 emprendemos el camino de vuelta y antes de ir a cenar nos tomamos un chocolate caliente con algunos del grupo.



Durante la cena conversamos con nuestro papá mientras le ayudamos a pelar habas. Nos cuenta que tiene 7 hijos, 3 chicos y 4 chicas y que todos, excepto uno, vive fuera de las islas y apenas se ven más que en Navidad. Nos dice que está feliz de que estemos alojados con ellos, porque así les echan un poco menos de menos.




Juan se dedica a la agricultura y María cocina y teje todo el día. En total ganan 30 PEN por cada turista que reciben. Básicamente hablamos con Juan, porque María solo habla en quechua. Con Juan conversamos de varios temas, entre ellos del matrimonio y los divorcios. Juan se queda muy impresionado cuando le contamos que en España el divorcio es algo bastante común. 
La cena de la noche consiste en:
- Sopa de pasta
- Arroz con verduras
- Té de muña
A las 20:30 horas hay programada una fiesta en un local que tienen en esta comunidad. Nos vestimos con ropa típica que nos deja la familia y bailamos un rato con música en directo. A las 22:00 ya estamos metidos en la cama.



MÁS INFO: La comunidad en la que pasamos este día es la Colquecachi, Hay 10 en total. La isla entera cuenta con 4.000 habitantes. No hay que olvidarse de mirar al cielo de noche para ver una infinidad de estrellas que pocas veces tenemos ocasión de ver. 
La mayor profundidad del lago son 280 metros y el 97%  es agua dulce.
GASTOS DÍA 8
- Hotel: 67,5 PEN
- Islas Uros: 22 PEN
- Chocolate caliente: 10 PEN
- Músicos en directo: 1 PEN

jueves, 20 de agosto de 2015

DEL COLCA A PUNO

A las 05:30 suena el despertador. A las 06:00 empezamos a desayunar y a las 06:30 nos recoge nuestra guía en el hotel. 

Lo primero que hacemos hoy es ir a Yanque para ver cómo danzan los niños del pueblo. Bailan bailes tradicionales todos los días antes de ir al colegio, se llama Danza del Amor y es propio de la cultura collagua.






Yanque era un pueblo donde antiguamente se ajusticiaba a la gente. Se puede visitar su iglesia, del siglo XVII-XVIII. Nos cuenta Flor que los ricos entraban por la puerta principal y los pobres/indigenas por el lateral. Está dedicada a la Inmaculada Concepción.

En el Valle del Colca, nos cuenta Flor, se cultiva maíz, papas, quinoa...Desde Yanque ponemos rumbo a la Cruz del Cóndor, a 3.700 metros sobre el nivel del mar y con una profundidad de cañón de 1.200 metros. Desde aquí se observa el vuelo del Cóndor. Nosotros llegamos sobre las 08:15 y nos marchamos alrededor de las 09:30. Hay que tener bastante paciencia para verlos pero, por suerte, tenemos oportunidad de verlos y logramos hacer varias fotos.










Más info:

* En 1991 hubo un terremoto en Maca, unos de los pueblos del Vale, que provocó que el volcán Sabancaya entrase en actividad.

* Los collaguas se deformaban el cráneo de bebés en forma de punta en honor al volcán collahuasi.

* Los cabanas de Cabanaconde se deformaban el cráneo en forma de plana (aplastada) en honor al huaca huaca.

Desde la Cruz del Cóndor cogemos el minibus y vamos a visitar el pueblo de Maca (básicamente su iglesia) y después volvemos a Chivay para el almuerzo. Nosotros pasamos del bufé y vamos a la plaza principal de Chivay a tomarnos nuestros bocatas. 

A las 13:00 horas nos reunimos con el grupo, cogemos de nuevo el minibus y conducimos hasta el área de servicio de Patahuasi, ya de vuelta. Allí tenemos que hacer un cambio de autobús, porque hay parte del grupo que regresa a Arequipa y nosotros vamos hacia Puno. 

Este trayecto a Puno se hace bastante pesado y no llegamos hasta las 19:30 horas pasadas. Por el camino hemos hecho dos paradas: una para ver los flamencos y otra para ver la laguna de Lagunillas.


Laguna de Lagunillas
Niños jugando en Lagunillas



Por el camino también pasamos por Juliaca, una gran ciudad de 250.000 habitantes y 60.000 tuc-tuc y triciclos. 

A las 19:30 llegamos a Puno (230.000 habitantes), a los pies del Lago  Titicaca, que en aymara (titijaja) significa "puma agazapado). Ah! Y Arequipa en lengua aymara es Atiquipa "ciudad detrás de las montañas".

Nada más llegar a Puno soltamos las cosas y salimos a cenar muy cerca del hotel, en la plaza de Armas, en un sitio que se llama Mojsa, donde comemos una sopa de pollo cada uno y un 'rocoto' típico de la zona. 

Antes de cenar hemos parado en una agencia de viajes (Salidas Travel, en JR. Lima) para contratar el tour por el Lago Titicaca, que comenzaremos mañana a primera hora, y que nos cuesta 70 soles por persona, un precio que nos parece más que razonable. Consiste en una excursión de dos días / 1 noche, con el barco incluido que nos llevará por las 3 islas (Uros, Amantaní y Taquile). En Amantaní haremos noche con una familia, comeremos, cenaremos y desayunaremos con ellos. Al día siguiente visitaremos la isla de Taquile y comeremos (por 15 soles más) en casa de una familia. 

El hotel en el que nos quedamos en Puno se llama Huaytusive. Es bastante simple, pero suficiente para una noche y para dejar las mochilas la noche que estaremos fuera. Tiene wifi, agua caliente y desayuno incluido.

GASTOS DÍA 7

- Niños Yanque: 1 PEN
- Baño: 1 PEN
- Jersey regalo: 33 PEN
- Postal: 1 PEN
- Bebidas: 4,5 PEN
- Caramelos: 4 PEN
- Cena Rocoto y sopa: 67 PEN
- Exursión Titicaca: 170 PEN por los dos
- Hotel: 66 PEN